Solo traveler: Mitos y cuidados
- Nathalia Riveros
- Jul 6
- 3 min read
Desde el final de la pandemia del COVID el mundo vive un resurgir acelerado del deseo de viajar, inclusive los picos globales actuales superan a los anteriores a la pandemia.
El viajar solo no esta exento de estos superávits. Cada vez mas y mas personas, hombres y mujeres se lanzan a la aventura de experimentar un viaje en forma solitaria, desde lugares ya muy frecuentados o en rutas y destinos mas alejados o exóticos. Viajar solo es una experiencia única, que desafía a cualquier ser humano.
Al principio, antes de tomar la decisión, surgen las dudas: ¿y si me pierdo?, ¿y si me aburro?, y si me pasa algo?, ¿y si me siento raro estando solo? Y si, hay miedo. Es natural, hasta que el deseo de viajar supera a cualquier interrogante, de todo lo inesperado que te espera, motivo suficiente para tomar la decisión más acertada de tu vida y verte ya en el espejo de tu casa, con la maleta o mochila hecha. Aquí es donde comienzan las selfies.

Llegas al destino sintiéndote el protagonista de la serie de Netflix..… hasta que te das cuenta de un pequeño detalle: nadie te está esperando. No hay “holaaa”, no hay abrazo, no hay “¿cómo estuvo el viaje?”. Solo vos y tu maleta haciendo ruido por la calle mientras la arrastras. Aquí aparece la emoción y el vértigo. Y aunque suena muy simple o contradictorio, la libertad pesa y a la vez es increíble, lo que percibís que esta por delante en los días siguientes.
Con el paso de las horas te vas dando cuenta de algo: cuando viajas solo, estás más atento a todo. Miras más, escuchas más, sentís más. Cada detalle se vuelve importante. Una conversación con alguien en una fila del supermercado, una vista o algo que aparece de golpe. Y lo mejor es que, sin darte cuenta, empezás a confiar en vos.
Porque viajar solo también te enseña a resolver. Si te equivocas o perdes un bus o tren, lo arreglas. Si te perdes o desorientas, preguntas. Si algo no sale como esperabas, te adaptas. Y cada vez que lo haces, sentís que creces un poco. No porque el viaje sea perfecto, sino porque te vas demostrando a vos mismo que podes.
Viajar solo también te vuelve una persona más sociable… por necesidad.Porque llega un momento donde hablas con cualquiera: con el recepcionista, con la señora del supermercado, con un perro, con una planta si hace falta. Jaaaaa.

A continuación, te enumero, alguno de los beneficios de viajar solo, basado en mi experiencia:
1) Libertad total. Los tiempos son tuyos y de nadie más.
2) Te conoces más. Pensás más claro y aprendes a resolver las situaciones por vos mismo/a.
3) Conoces gente más fácil. Terminas siendo sociable y extrovertido.
4) Te sube la confianza en vos mismo. Aprendes a moverte en una ciudad nueva.
5) Desarrollo de la atención. Estas organizado y precavido.
Consejos para disfrutarlo más:
Compartí tu ubicación o itinerario con alguien de confianza. IG y FB son ideales, pero no en tiempo real.
Evita andar solo/a caminando de noche.
Llega siempre a tu destino en horario diurno.
Tené copias de documentos (foto y en la nube).
Utiliza una VPN (red privada virtual), para proteger información sobre tu ubicación, transacciones con tus tarjetas y comunicación virtual por apps.
Si te perdes o te sentís desorientado no muestres vulnerabilidad, ni temor en tu rostro. Busca ayuda en una familia, una mujer o eventualmente, entra a un comercio.
Al final, cuando te convertís en un solo traveler lo que te llevas no es solo fotos o lugares. Es una versión tuya distinta: más valiente, más corajuda, más suelta.
Viajar solo no es escaparse de la gente. Es encontrarte con el mundo… y en el camino, encontrarte con vos.


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